Laboratorio Eco Climático del CIEP implementa red de estaciones pluviométricas para la cuenca del río Baker

Laboratorio Eco Climático del CIEP implementa red de estaciones pluviométricas para la cuenca del río Baker

Para conocer el comportamiento de variables meteorológicas se requiere de varios puntos de muestreo (estaciones), que estén distribuidos geográficamente dentro de la cuenca del río Baker, objeto del estudio del proyecto de cambio climático del Laboratorio Eco – Climático del Centro de Investigaciones en Ecosistemas de la Patagonia (CIEP).

En el caso de esta iniciativa, conocida como proyecto RECCA, se han instalado seis pluviómetros, de un total de ocho, en Bahía Murta, Puerto Tranquilo, Cochrane, Guadal y Caleta Tortel.

Estos equipos miden tres variables: pluviometría o la cantidad de agua que cae, temperatura y humedad. “Los equipos transmiten esos datos y se almacenan en una base” y “luego se procesan y se transforman en modelos para ver cómo se comporta la variable meteorológica”, explica Claudio Herranz, ingeniero civil industrial del Laboratorio.

Uno de los desafíos es mantener la transmisión de datos en estaciones ubicadas en lugares remotos, con conectividad deficiente, lo que fue un verdadero desafío para los profesionales del laboratorio. “Pasamos por un periodo largo de diseño, buscando la mejor opción, probamos satelital o transmisión de radio, hasta que llegamos a usar los sistemas telefónicos actuales y colgarnos de esas redes, y tuvimos que diseñar opciones económicamente aceptables para construir los modelos que mantenemos actualmente”, asevera Herranz Ibarrondo.

Las estaciones pluviométricas funcionan de forma similar a los celulares, “pero se les colocó una antena grande, que nos permite tener un alcance mejor”.

A raíz de la pandemia y la dificultad de importar muchos elementos para fabricar las estaciones, el laboratorio decidió no usar un modelo comercial y hacer sus propios pluviómetros, lo que buscó disminuir los altos costos de instrumentos como este y además contar con un desarrollo local.

De esta manera se comenzaron a diseñar estaciones con piezas de plástico. “Usamos una impresora 3D, que es por inyección de plástico, partimos probando con varios tipos, de tal manera que la impresora va colocando capas de este elemento, según un modelo que se programa en un computador y al final se genera la pieza”, revela el ingeniero.

Para poder formar piezas exactas a través de las impresoras 3D se requiere un ambiente controlado, para evitar su deformación, de esta manera ha sido un intenso aprendizaje haciendo pruebas, ya que la impresión 3D es lenta y para una pieza pequeña se puede demorar unas 16 horas.

Otra dificultad para el equipo de la red comunitaria para el seguimiento del cambio climático en la cuenca del río Baker fue la calibración de los pluviómetros, una tarea que estuvo a cargo de Bastián Cifuentes, como asimismo el trabajo interdisciplinario que encabeza Luis Alberto Gómez. “Tuvimos que diseñar la manera de incorporar al sistema una manera de calibrar, nos costó un poco, pero después de discusiones junto a Luis Gómez y el trabajo en equipo, llegamos a un procedimiento de calibración y esto permite que la calidad del dato sea la misma para cada pluviómetro”.

Cabe consignar por último que la disposición de las estaciones incluye la instalación de monitores que muestran los datos recogidos en línea.

Compartir artículo

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *